-Bua, ya paso de él. Me da igual que lo sienta, me ha hecho mucho daño.
-Acho tia, vamos a bajar al bar de ahí al lado, ¿ok?
-Ok, y así me despejo un poco.
Cuando llegamos, nos sentamos en una mesita que había fuera del bar, y vino el camarero.
-¿Qué vais a tomar?
-Una coca-cola, ¿y tú alba?
-Yo lo mismo.
-Vale, ahora mismo os la traigo.
Cuando entró el camarero en el bar, noto que Alba me pellizca el brazo.
-¿Qué quieres?
-¿No te parece guapo el camarero? Porque a mí si.
-Pues si, es bastante guapo, pero siendo así, seguro que tiene novia.
-¡Que va! ¡Está soltero! Jaja.
-Que raro, jaja. Mira, aquí viene.
-Aquí tenéis vuestra bebida.
-Gracias.
De repente noto un cosquilleo.
-Oh, oh, ¡creo que Bea está enamorada.!
-Puede ser.. Oye, que yo me voy ya.
-Yo también.
Cuando llegué a la puerta de mi casa, me paré. ¡Se oían gritos dentro! Entré rápidamente en casa, y me reí al ver que los gritos eran de mi hermana.
-¿Por qué gritas? Me has asustado.
-Jajaja, lo siento, es que me encanta el móvil que me ha regalado Nuria. Me he llevado una gran sorpresa, ¡es que mola mucho!
-¿Haber el móvil? ¡Ostias, un IPhone!
-Ya ves.
-Voy a mi cuarto, adios.
Rápidamente, me volví a conectar, y por suerte, Luis no estaba conectado, menos mal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario