En ese momento no sabía que decir, así qué, me desconecté. Me tiré a la cama y empecé a llorar. En ese momento llaman a la puerta, y rápidamente, me sequé las lágrimas con un pañuelo que tenía en el bolsillo.
-Pasa mamá.
-Alba está al teléfono.
-Ah, voy.
Dime.
-Bea, que ya estoy en casa, ¿voy ahora pa' tu casa?
-Ok... y ven rápido plis, que te tengo que contar una cosa muy fuerte.
-Okps.
Bajé al salón, y la estuve esperando hasta que llegó.
Volvimos a mi cuarto y le conté lo de Luis.
-¡Ese es un gilipollas! ¡Si te quisiera no haría esto!
-Buf..
-¿Piensas volver con él?
-No lo sé. Además, hace unos días que ya no me gusta tanto como antes... se a vuelto muy raro
-Para mi gusto, no tendrías que volver con él, te mereces a alguien mejor en tu vida.
Me quedé pensativa, pero al final me decidí, no voy a volver con él, será lo mejor.
-¿Tendrás que decirle ya las cosas bien claras, no?
-Pues sí... le voy a mandar un mensaje, ¿te parece?
-Si. Dile que no vais a volver, que esto se queda solo en amigos.
-Ok. Enviar. Haber si contesta.
Al cabo de quince minutos, me mandó otro mensaje:
-Buff.. okey.. pero te lo vuelvo a repetir, lo siento.
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